“La Cultura de la Manía”

“Descubrir la utilidad que tienen tus manías es el primer paso para liberarte de una vez por todas de ellas o para aferrarte a ellas aún mas” JR

frase-casi-todos-los-grandes-hombres-han-sido-maniaticos-solo-que-las-consecuencias-de-su-mania-de-jose-ortega-y-gasset-171127

De aquel viaje que hice a la Argentina me traje a casa un souvenir y éste fue la palabra “hinchapelotas”. La escribí con rotulador indeleble en la puerta de la nevera para estar advertido en algunos momentos. Esta palabra me resultó sumamente atractiva, tanto en su pronunciación como en la amplitud de su contenido, ya que abarca a tantas cosas, que sustituirla en inglés me hubiera llevado a buscar muchas palabras distintas.

Ser un hinchapelotas es una característica que aparece cuando las cosas en vez de convertirte en un ser mas relajado y natural, te convierten en un fanático que no disfruta de nada, ni deja disfrutar a nadie. Este impedimento se debe a la aparición de algún inconveniente al que se considera ajeno a uno mismo y que siempre logra interferir en el proceso de disfrutar de las cosas.

Hay muchos tipos y clases de hinchapelotas, como son por ejemplo el naturista fanático, el deportista fanático, el religioso fanático, la madre obsesiva, el intelectual fanático, el ecologista fanático, el hipocondriaco, el paranoico, el perfeccionista, el internauta obsesivo, etc. Son muchos y muy variados los caminos de los que disponemos para convertirnos en unos auténticos hinchapelotas.

Esta característica tan común comienza a manifestarse cuando sientes que la vida en vez de ensanchar tus horizontes empieza a limitarte hasta el punto en el que vivir, ir a cualquier parte o tomar cualquier decisión, se vuelven un dolor de cabeza y un trastorno para ti y para todo aquel que te rodea.

Salir a cualquier parte se vuelve un inconveniente porque todo fanatismo te limita a un espacio acotado a unas condiciones determinadas. Ya no puedes ir libre a cualquier sitio, ni gozar de las cosas que los distintos espacios te ofrecen porque te descubres a ti mismo atado a determinadas rutinas y estilos de vida, sin los cuales te vuelves un discapacitado para poder sobrevivir.

El hinchapelotas depende de una estructura determinada que él mismo se ha impuesto y que le va limitando cada vez más en los distintos aspectos de su vida.

Mucha gente se queja hoy, de que vive una vida sin sentido y la describe como a una sensación de infelicidad que crece y que está plagada de múltiples obligaciones y rutinas inamovibles, siendo incapaces de reconocer que son ellos mismos, quienes se han impuesto las prisiones que les encarcelan.

Convertirte en un hinchapelotas es un proceso lento y silencioso que ocurre mientras tú no te das cuenta e incluye a las manías mas extrañas y diversas, que van desde temores de todo tipo, hasta múltiples obsesiones que pueden incluir a la alimentación, la limpieza, el deporte, la dependencia del lujo o de la tecnología y sin las cuales el individuo es incapaz de subsistir a corto plazo. El hinchapelotas sufre al sentirse incapaz de desenvolverse en ámbitos que no le provean de sus amuletos y que le impidan aquellas rutinas obsesivas de las que se ha vuelto dependiente.

Las personas que le rodean también sufren teniéndole cerca, porque ellos son quienes deben soportar las consecuencias directas de todas sus limitaciones y en estos casos, tienen la opción de volverse igual de hinchapelotas que ellos, o de sufrir para siempre permaneciendo a su lado.

El contagio es lo que abunda en general, procreando además a nuevas generaciones de hinchapelotas que avanzan, criados bajo una cultura que aún desconocemos en que decantará. Una intrigante y futura generación criada entre la limitación, la alergia, los tabúes, las intolerancias variadas y el miedo hacia todo aquello que rompa con los moldes rígidos en los que han sido obligados a crecer, alimentados a base de temores y de inseguridades variadas.

Sin embargo, la reacción espontánea de todo adulto medianamente sano que se expone a sufrir a un hinchapelotas, es tratar de evitarle a toda costa. Y así es como deja de invitarle a su casa y evita compartir espacios y momentos con él, ya que el hinchapelotas logra con sus manías, complicar toda convivencia y estropear, sin tener conciencia de su mal, todos los momentos en los que el grupo tiene la posibilidad de ser feliz.

Siempre aparece algún inconveniente o alguna carencia que imposibilita que perduren los momentos agradables y relajados en el grupo y éste se ve obligado a soportar continuamente sus prisiones, que suelen incluir desde la necesidad vegetariana hasta la obligación de la proteína, pasando por la rigidez de horarios o por cualquier tipo de superstición, temor o contagio con respecto a casi cualquier cosa.

La cultura del hinchapelotas incluye al arte de amargarse la vida por nimiedades, pero es curioso como hoy en día, esta modalidad de vida ha logrado ponerse de moda y ser venerada por una sociedad de consumo que consume entusiasta hasta las manías que le venden.

La gente asocia a la rigidez con una superioridad intelectual, social o moral, y presiente que las manías son el sello que pueden convertirles en gente especial, desconociendo que la única superioridad del ser humano radica en su capacidad de ser flexible y de poder adaptarse a las distintas realidades existentes de una manera sencilla.

Ser un maniático hoy se promociona como un elemento chic que incluye además, a la posibilidad de convertirte en un ser superior en algún extraño sentido. La gente hoy aspira a la manía de la misma forma en que ansía ser aceptada dentro de cualquier grupo selecto. Las modas se imponen con nuevos productos que acompañan y motivan a la manía y la elevan a un nivel superior, ganando nuevos adeptos y generando una rentabilidad altísima que incentiva al mercado a seguir desarrollando nuevas formas de ser un maniático. Hoy las marcas buscan nuevas y originales maneras de sacar provecho a la obsesión, convirtiendo a la locura en un articulo de lujo.

Hoy la locura lleva nuevos nombres y muchos nuevos fanatismos son enaltecidos con la excusa de responder a ideales mas puros y mas sanos, pero sin la conciencia de que la condición de inmovilidad que caracteriza a toda manía, es aquello que la descubre como a la locura de toda la vida; disfrazada ahora de limpieza, de sanidad, de cuidado, de espiritualidad o de puro narcisismo; pero loca como siempre. El hinchapelotas no es otro que el loco de ayer, el de hoy y el de siempre: aquel que habita en una rigidez de convicciones tal, que ni vive ni deja vivir a nadie.

Desgraciadamente todos los buenos momentos que el hinchapelotas se pierde mientras se distrae con otras cosas y que logra también hacer perder a todo aquel que le acompaña, son en realidad el único alimento que nutre de igual manera al cuerpo, al alma y al intelecto.

Como no podía ser de otra manera me traje como souvenir una palabra, que desde hoy me acompaña como recordatorio y advertencia, y he decidido en este tiempo urgar con ímpetu en mis manías para descartar urgentemente a todas aquellas que necesitan ser abandonadas, aferrándome sólo a esas pocas, que son aquellas que alimentan algo en mí que en vez de restar, multiplica.

JR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un comentario en ““La Cultura de la Manía”

  1. J.R leí el artículo,muy instructivo.
    Me tocó hace muy poco tiempo un caso similar al que vos describes.
    Me impactó leer lo que escribíste,porque de una manera intuitiva me alejé de una persona “”hinchapelota”” para resumir el concepto, porque notaba que consumía mi energía cada vez que hablaba con ella. Que importante es darse cuenta de que estas personas encerradas en sus fobias, de sus cosas no resueltas, oscurecen la vida de los otros.
    Me encantó el artículo porque pusiste en palabras la patología de estos comportamientos destructivos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s