“El Buen Inmigrante”

 

El buen inmigrante llega con la cabeza baja y los sueños bien altos, con la memoria intacta de aquello que le hizo huir para no repetir jamás los errores de su lugar de procedencia. 

El buen inmigrante llega sabiendo que en esta nueva tierra nadie le está esperando y que hacerse un lugar dependerá solamente de su esfuerzo y de su trabajo. 

El buen inmigrante se mantiene humilde y en actitud de aprendizaje constante y de admiración hacia la nueva tierra que le acoge. Ella tiene algo que la suya no supo darle, por eso ha viajado y lo ha dejado todo para estar allí. 

El buen inmigrante se mantiene siempre agradecido, se amolda a las nuevas costumbres y desea integrarse en esta nueva cultura que le ha acogido con generosidad. 

El buen inmigrante aprende y enseña, colabora y devuelve con afecto y con trabajo las oportunidades recibidas. 

El buen inmigrante cría a sus hijos en la  cultura de la tierra que le acoge, desea que se integren y que progresen. Les transmite el amor hacia el anfitrión que le ha ofrecido a la familia una nueva oportunidad de vida. 

El buen inmigrante escasea,  pero cuando lo encuentras compruebas que abrir los brazos algunas veces vale la pena.

 

JR

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s