“La Incomodidad es la Fuerza del Arte”

“Cuando la vida te haga ruido o te roce como los zapatos, tienes que crear” JR

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Siempre hemos desmerecido a la adversidad, como si fuera una mala hierba a la que hay que arrancar de cuajo. Y sin embargo, al mirar atrás en nuestra propia vida la vemos a ella, como a una magnífica generadora de energía .

La adversidad nos ha encendido las ideas, nos ha hecho profundizar en la nimiedad y ha sido capaz de crearnos una nueva escala de valores, en donde curiosamente lo importante resultó ser aquello a lo que no dábamos valor en la abundancia. 

Mi abuela repetía a menudo: “La necesidad es la madre de todas las cosas”, sin la intención de publicitar con esta frase a la pobreza como generadora de creatividad, sino justamente lo contrario. Ella temía a la pobreza como se teme a un herbicida capaz de matar cualquier posibilidad de crecimiento en el ser humano.

Cuando hablaba de necesidad se refería a la incomodidad que precisa la creatividad para nacer. Del mismo modo en que el niño nace cuando ya no se encuentra cómodo en el útero de la madre.

Nadie que se encuentre cómodo es capaz de crear porque quien se ha adaptado a lo que hay, no siente ninguna necesidad de crear algo nuevo.

El arte surge desde la incomodidad frente a lo existente y el artista es básicamente un ser que habita incómodo y al que la vida a veces le pica.  Alguien a quien las cosas a menudo le hacen ruido y los zapatos le molestan.

¿Quién que estuviese cómodo se tomaría sino el trabajo de crear?

JR

“El arte actúa a veces como denuncia y otras veces como alabanza, pero siempre nace de una incomodidad individual que aspira a sanarse a si misma, contagiando al conjunto”. JR

“La Destrucción de lo Femenino”

“Muchas esclavitudes nuevas se esconden detrás de un grito de ¡Libertad!” JR

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Hay un eslabón fundamental en la construcción de un imperio y sin duda este eslabón es la mujer, la responsable de criar al sabio o al machista, al bondadoso o al terrorista.

La  mujer, esa a quien erróneamente se considera como el sexo débil, es quien tiene en sus manos ese poder;  ya que tanto el hombre como la mujer que nos sucedan dependerán de ella. 

Existe sin embargo, un movimiento de mujeres iracundas que avanzan por el mundo occidental y se pasean desnudas y a los gritos, intentando mostrar que esa es la libertad que reclaman y merecen. Y todo aquel que intente detenerlas será catalogado de machista e insultado sin pudor.

Si eres mujer y te opones a ellas, te enviarán a un lugar especial en el infierno que según me han comentado, ha reservado Madeleine Albright para aquellas mujeres que no apoyamos su proyecto de autodestrucción masiva.

Sin embargo, como yo no creo en ese infierno, considero que es competencia de las mujeres deslegitimar a este colectivo que habla en nuestro nombre pero que no nos representa, degradándonos y humillándonos sin parar. 

¿Quién impulsa a estos movimientos violentos? Yo me hago esta pregunta cada día y estoy convencida de que no proviene de una mujer, sino de un hombre.

Un hombre cuyo interés no es la evolución, sino la decadencia del género femenino. Un hombre que desea demostrar que la mujer occidental no ha logrado ejercer su libertad correctamente y que por esa razón es bueno que permanezca sometida.

Un hombre que desea justificar que debemos vivir lejos de los libros, de la escuela, de la universidad, de las empresas, del Arte y de la Ciencia porque nos hemos convertido en  un colectivo violento y destructivo que al acceder a la libertad ha puesto en riesgo también a la continuidad de la especie.  Un hombre que desea quebrar nuestro imperio occidental basado en las libertades y en la equidad de oportunidades para todos, en pos de un patriarcado. 

Las feministas actuales, siguen dando motivos para que esto suceda y para que el desprestigio de la mujer occidental aumente día a día; con cada marcha, con cada teta, con cada insulto, con cada reivindicación violenta que ellas encarnan en nombre de un colectivo que se ha despojado del tesoro que posee lo femenino y en nombre de una libertad a la que no conocen. Y como no la conocen, no la cuidan. 

JR

“La libertad no es un regalo, sino una construcción.  Y cuando la has construido, sabes muy bien por donde se destruye”JR

“La Elección del Escritor”

“Soy aquello que muestro y también soy aquello que escondo, porque lo que muestro siempre delata a lo que escondo” JR

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Una hoja en blanco es para el escritor un trampolín y las palabras el único remedio capaz de calmar su ansia.

Esa nada blanca a la que se enfrenta cada día le ofrece siempre dos opciones: O vende o se arriesga.

La venta le garantiza la aprobación del entorno, ya que todo vendedor es un experto en reconocer la necesidad de sus clientes. Y si es bueno, nunca falla. Te observa, te estudia, te aprende, te conoce y logra encontrar el producto que necesitas sin ninguna dificultad.

Posee la habilidad de entrar sin problemas en tu carencia y sabe darte el consuelo que precisas. Ocupa tus vacíos y crea espacios nuevos para darte continuidad a ti y a su trabajo, regalándote un refugio y ofreciéndote su amparo. Y es gracias a esos escritores que las historias se disfrutan y la lectura se ama.

Pero hay otros desgraciados que cuando ven una hoja en blanco no encuentran otra opción que la de arriesgarse. Ésos no tienen en cuenta ni tus gustos, ni tus creencias, ni siquiera le importan tus necesidades inmediatas y en vez de relajarte, avanzan con sus verdades  atropellando todas tus estructuras, cavan en tus cimientos sin guantes y sin permiso y al terminar te dejan a tu suerte, sin siquiera una linterna.

Consiguen romper desde adentro todo aquello que con tanto esmero tú habías construído a modo de protección y de consuelo.

Ellos se muestran sin piedad y te exponen sin anestesia a toda tu ignorancia, reformulan tus preguntas y evaporan tus respuestas. Dejando hecho trizas tu kit de supervivencia y sin siquiera percatarse de que te has quedado tumbado; con un libro en la mano y el corazón en el suelo.

Pero si tuviera que elegir entre uno de estos dos tipos de escritores, no sé con cual me quedaría porque pensar en una vida limitada a tan sólo uno de ellos, sería a estas alturas algo inconcebible.

Sin el desgraciado mi vida no tendría sentido y sin el vendedor sería insoportable.

JR

“Cuando la Historia es un Ancla”

“Hay un momento en el que se vuelve urgente cerrar la puerta de la historia y hacerlo sin sentir ninguna culpa porque la superación es la única manera que tienes de poder sobrevivir a ella.” JR

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La Educación no siempre actúa como una tabla de salvación para los individuos, sino que a veces se parece mas a un ancla que te deja clavado al fondo sin ninguna posibilidad de avance ni de progreso.

No es extraño presenciar las discusiones anuales que tienen lugar a ambos lados del Océano Atlántico cada 12 de Octubre, ese día en que antiguamente todos celebrábamos con alegría el descubrimiento de América y que hoy sin embargo, transitamos rodeados de un victimismo que enturbia cualquier intento por crear un ambiente festivo.

Uno va perdiendo poco a poco la noción de quienes fueron en realidad las víctimas y quienes los verdugos en aquellas historias que hoy son tan antiguas, como lo son los dinosaurios; a quienes mi hijo pequeño sospecha que yo he conocido en mi juventud.

La Historia es algo viejo que debe ser aprendido, pero que luego debe ser superado.  Porque el verdadero aprendizaje consiste en la superación de la historia. Superación como mejoramiento y también como redención.   

Hay personas que presumen de poseer una prodigiosa memoria y que son capaces de recordar fechas y hechos siniestros del pasado, con un odio tan vigente que uno al escucharles, lejos de quedar maravillado por estar frente a gente tan memoriosa, siente que la falta de información hubiera sido mucho menos perjudicial.

La diferencia está en cómo se utiliza a la Historia.

¿Es acaso la historia una tabla de salvación para aprender sobre patrones y comportamientos de hechos admirables o inedeseables del pasado, o es una táctica para crear un resentimiento eterno?

No es extraño que se utilice a la Educación como método político para manipular la mentalidad de las generaciones nuevas hacia una ideología determinada y es por eso, que la Educación y la política siempre han estado muy unidas. Porque quien maneja la Educación de un pueblo tiene en sus manos el poder.

La educación alimenta a la política, ya que el político busca moldear a sus futuros votantes a su imagen y semejanza.

La imparcialidad en la enseñanza de la Historia es quizás una utopía, teniendo en cuenta que quien escribió la historia probablemente no haya sido imparcial en su mirada. Pero es importante tomar conciencia de que la estrategia de aquellos gobiernos latinoamericanos que inculcan el odio a Europa por la colonización de 1492, sólo están intentando justificar la actual miseria de sus pueblos, buscando a un culpable que ha muerto hace siglos fuera de sus fronteras.

La historia debe superarse para servir como medio de aprendizaje y no como un generador de resentimiento.

El resentimiento es la enfermedad que corroe actualmente a Medio Oriente y a America Latina. Cultivada por líderes como Chavez, Kirshner, Maduro, Evo Morales o Castro, quienes han basado sus políticas en ubicar a los responsables de la miseria de sus pueblos fuera de sus fronteras, para distraer la mirada del pueblo y así poder esconder su mala gestión, su irresponsabilidad y su enriquecimiento a base de corrupción.

Mientras estos pueblos sigan pensando que la culpa de todos sus males está en Europa o en Estados Unidos, nunca le exigirán progreso a sus gobernantes. Y esta es la estrategia del resentimiento.

El resentimiento es una forma infalible de situar a la culpa  y a la solución de los problemas que padece un pueblo fuera de su territorio. Y al estar fuera, no hay nada que tú puedas hacer. Y cuando tú no haces nada, sólo consigues que te hundan en la miseria.

La historia que no se supera crea un resentimiento que te mantiene ciego y anclado al pasado y el pasado es un tiempo en donde no existe ninguna posibilidad de progreso. Un tiempo vedado para ti porque aunque lo intentes nunca te permitirá volver.

Hay un momento en que se vuelve urgente cerrar la puerta de la historia y hacerlo sin sentir ninguna culpa, porque la superación es la única manera de poder sobrevivir a ella.

JR

“La historia luego de informarte sobre las fortunas e infortunios pasados, tiene que impulsarte a superarla,  porque la historia que tú dejes debe redimir a la que has heredado” JR.

“La Cura para el Racismo”

“No es a través de la negación o de la lucha como se transforma este vicio, sino a través de la comprensión de que aunque se muestre como un separador, este vicio nos une a todos” JR

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La lucha contra aquello que es natural en el ser humano termina generalmente siendo una lucha autodestructiva, además de resultar inútil.  Es por eso que la batalla contra el racismo es igual a aquella que libraba Don Quijote de la Mancha contra los molinos de viento.

Todos somos racistas, si consideramos al racismo como a esa tendencia innata a sentirse superior en algún sentido a otro ser humano y que no se limita únicamente al color de la piel, sino que abarca todas esas separaciones que representan una condición de desigualdad.

Somos racistas aunque nos neguemos a confesarlo en voz alta y nuestro racismo se manifiesta de muchas formas distintas; sientiéndonos superiores al otro a nivel cultural, en apariencia, en estatus social o a nivel económico.

Sin embargo, existen algunos casos en los que el racismo se vuelve casi imperceptible y esto se presenta en aquellos individuos que se autodenominan “no racistas”, pero que con esta afirmación tan políticamente correcta, sólo consiguen demostrar que se sienten por encima de los demás a nivel moral.

Este tipo de racismo moral no tiene tanto que ver con la sensación de superioridad en cuanto a la forma física, lugar de procedencia o nivel intelectual, sino que constituye una forma de racismo que es aún mas peligrosa que todas sus otras manifestaciones, porque no resulta evidente ni identificable a primera vista para sus víctimas y ni siquiera es reconocida racionalmente por el propio individuo que la padece.

No es extraño también encontrar racismo entre poblaciones de individuos semejantes, a las que desde fuera percibimos como iguales. Al adentrarnos en ellas sin embargo, percibimos que esas poblaciones a las que creíamos homogéneas, también están divididas en muchos grupos rivales, que luchan entre sí por una supremacia moral o espiritual. Por lo que la raza común, tampoco es garantía de la ausencia de racismo.

Nadie escapa del racismo aunque lo intente y es importante identificar nuestra forma particular de racismo, no sólo para manternenos alerta de aquellas manifestaciones que pudieran resultar dolorosas para el otro, sino también para percatarnos de que siempre habrá alguien en el mundo que también siente racismo hacia nosotros; ya sea por nuestro aspecto, nuestro lugar de procedencia, nuestra edad, nuestro nivel intelectual, nuestra formación o nuestras costumbres. Y  generalmente es sólo cuestión de poner un pie fuera de nuestras fronteras para comprobarlo.

No hay mejor cura para este vicio tan común, que un viaje hacia otras culturas para experimentar la sensación de ser también uno el objetivo del racismo. La experiencia es necesaria y debería de ser obligatoria para que todo ser humano tuviese el privilegio de comprobar, no sólo aquellas sensaciones que provoca el vicio en su objetivo, sino también para confirmar que el vicio es común en todos, aunque nos creamos con derecho a considerarlo sólo nuestro.

Nadie escapa a la sensación de sentirse por encima de otro en algún sentido y lo mas importante a recordar, es que siempre habrá otro ser humano que a su vez nos considera a nosotros por debajo de su zapato.

Seamos racistas sin hacer de ello un tabú o un defecto exclusivo de los demás y tomemos conciencia de que el ser humano no es original, ni siquiera en sus vicios. 

Esto quizás nos calme y hasta podamos reflexionar sobre el hecho de que nunca y bajo ninguna circunstancia estamos solos, porque existe una igualdad en el Universo que aunque yazca imperceptible, permanece siempre presente.

JR

“Sólo la comprensión del fenómeno y la experiencia de un vicio en sus dos polaridades, pueden transformarlo en virtud. JR

“La Demonización de la Valentía”

“Los pueblos se han cansado de los santos con sus discursos buenistas, que ofrecen siempre la otra mejilla del pueblo y que apuestan por una tolerancia pagada con sus impuestos. En cambio, hoy buscan silenciosamente a un demonio valiente que les saque de su miseria.” JR

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Se podrán decir muchas cosas de Trump, pero no podemos decir que no es valiente. Irreverente en sus formas sin duda y expuesto a la manipulación de los medios de comunicación, que le odian sin tapujos ni piedad, manipulando sus propuestas y sus decretos, método que utilizan para mostrarle su desaprobación; propagando mentiras, tergiversando la información, e impulsando la reacción de aquellos colectivos violentos, que sólo necesitan de un pequeño empujón para salir a la calle a destilar todo su resentimiento, al que contradictoriamente llaman amor, derecho, libertad o feminismo.

Impresiona que alguien mas parecido al Demonio que a Dios, haya llegado al poder en la Casa Blanca, con poco gasto en presupuestos de campaña y con el apoyo de una gran parte de la población, que a pesar del acoso mediático, no se ha dejado manipular por los apocalípticos vaticinios que éstos realizaron sobre él, ni se han dejado amedrentar por los artistas mas famosos de Hollywood.

Trump encontró que el puesto angelical en su país estaba ya ocupado por Obama y lejos de intentar competir contra el santo premio Nobel de la paz, buscó un equilibrio. Quedaba sólo una vacante libre y él no dudó en ocuparla para tomar el lugar del Demonio.

Ganó contra toda profecía y esto refleja que los pueblos hoy se han cansado de los santos con sus discursos buenistas, que ofrecen siempre la otra mejilla del pueblo y que apuestan por una tolerancia pagada con sus impuestos.

He intentado observar hace poco a los Estados Unidos con los ojos de un turista, (alguien sin ningún apego y sin ninguna conveniencia, mas que la de pasar allí unas confortables vacaciones), y  he notado con espanto, cómo muchos latinos y mucha de la población afroamericana y musulmana avanza con derechos y a los gritos, mientras los americanos permanecen al costado, con sus buenas maneras y mirando respetuosos y callados.

Callados y educados como son, esclavos del método y del orden al que muchos critican, pero que les ha convertido en la primer potencia mundial, aunque a muchos ésto les provoque una envidia espantosa.

Ese pueblo americano, acorralado por las exigencias y los costes del inmigrante avasallador, exigió con su voto un poco de respeto a sus costumbres, a sus valores y también porque no, a su orden, a su método y a su silencio. Tuvieron una campaña económica, votaron silenciosos, ganaron sin grandes aspavientos y trabajarán duro sin duda, para hacerse oír.

A veces, es el abuso del santo el que provoca la aparición del demonio, que es reclamado por el pueblo sometido, para equilibrar un poco la balanza de la tolerancia.

Sabiéndome un turista también en el espacio religioso, no suelo temer mas a los demonios de lo que temo a los santos, quizás porque mi tiempo en este viaje me ha demostrado el daño que son capaces de hacer cualquiera de los dos.

Hay ángeles que con su piel de cordero resultan ser muy dañinos y demonios que a pesar de su tridente resultan ser muy valientes.

JR

“Cowboys and Angels”

“Hay un tiempo para ser cowboys y otro para ser ángeles, pero los dos son igual de necesarios para la libertad” JR 

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La vida no es toda sueño como afirmaba Calderón de la Barca, ni toda lucha como propone Mahoma, sino una sabia combinación entre los dos. Pero resulta complicado saber cuando alternar entre una cosa y la otra.

Todos los pueblos que viven hoy en libertad tuvieron un tiempo para soñar y otro para luchar, porque el sueño no se alimenta sólo de sueño, sino de trabajo duro.

Las luchas históricas de los pueblos por su libertad, las encontramos en todos los libros, en donde se nos permite comprender cómo aquellas libertades a las que algunos consideran una suerte, fueron en realidad el resultado de un proceso trabajoso. 

La libertad no se consigue por decreto ni por subsidio, sino con el trabajo de un pueblo que después de luchar por ella, aprende el valor que tiene aquello que ha conseguido, con tanto dolor y con tanta muerte y se empeña en mantenerlo.

Las nuevas generaciones creen que la libertad es una suerte o un derecho que algunos tienen y que a otros se les mezquina. Y no están equivocados en tener esta sospecha, ya que la libertad o la esclavitud llegan a ti, como una más de todas aquellas herencias genéticas que recibes, algo que tienes o te falta, dependiendo del hacer de aquellos que te la heredaron.

Pero el problema aparece cuando nos resistimos a observar qué fue aquello que heredamos y por qué. ¿Es nuestra libertad el producto de un sueño sin lucha?  Seguramente no. Aunque el buenísimo actual crea que la libertad baja en forma de paloma blanca y sólo es cuestión de sentarse a esperar a que alguien más te la provea.

¿Y nuestra esclavitud? ¿No será quizás el resultado de un sueño truncado por haber carecido de una lucha adecuada?

Hay un tiempo para ser cowboys y otro para ser ángeles, pero los dos son igual de necesarios para la libertad.

Aunque es recomendable, que antes de optar por cualquiera de estas opciones, conozcamos la herencia de los muertos que pisamos, para saber cual es el sueño que deberíamos ahora soñar y contra qué deberíamos ahora luchar. Diferenciando a aquellas cosas que no debemos dejar pasar, de aquellas por las que nunca valió la pena haber luchado tanto.

JR

“Esa libertad a las que muchos consideran una suerte, es en realidad el resultado de un proceso trabajoso” JR

“Los Ofendidos”

“La hipersensibilidad actual, lejos de ser ya una virtud promueve la debilidad. Y en vez de impulsarnos a la fortaleza, que era la de sacudirse el polvo de la ofensa rápidamente y seguir adelante por nuestro propio camino, nos impulsa al escándalo constante y a la venganza justificada.” JR

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_”Ofenderse es de grasa” decía mi padre, sosteniendo que esta tendencia a estar permanentemente ofendiéndose por todo, resultaba ser una actitud muy hortera. El siempre fue un hombre que transitó por el mundo ajeno al juicio del otro y mientras avanzaba, iba dejando a su paso un halo de perfume que olía a libertad.

Liberarse de la opinión ajena resulta ser no sólo una experiencia relajante, sino que además, suele dejar sitio libre para muchas otras cosas. La producción aumenta, la mirada se afila y el trabajo creativo se vuelve mucho más original de lo que había sido hasta entonces.

Sin embargo, hoy se ha vuelto muy común presenciar a una gran cantidad de ofendidos a diario. Nos hemos acostumbrado a que la gente haga un uso excesivo de este derecho, que no es otro, que el de sentirse herido por cualquier cosa, un daño que además, le autoriza a la violencia pública y reinvidicativa con cualquier excusa.

Todos salimos siempre en defensa del ofendido porque intentamos unirnos al club de lo que hoy es políticamente correcto, respaldando incondicionalmente los motivos del ofendido y alegando que se daña a gente con altos niveles de sensibilidad.

La hipersensibilidad actual, lejos de ser ya una virtud promueve la debilidad, en vez de impulsarnos a la fortaleza que era la de sacudirse el polvo de la ofensa rápidamente y seguir adelante por nuestro propio camino. Por el contrario, nos impulsa ahora al escándalo constante y a la venganza justificada.

Ofenderse rápidamente es un vicio que ya tiene nombre y a esta población de seres que presumen de poseer una sensibilidad extrema se les llama : “copo de nieve” Individuos incapaces de aceptar pacíficamente, que no siempre es posible estar dentro del círculo de preferencia del otro. Algo a lo que reaccionan con una violencia descontrolada, pero justificada por todos.

La promoción de la ofensa ha calado hondo en la política, especialmente en la izquierda, porque los políticos han sabido ver en ella a un instrumento eficaz para conseguir más poder; apelando al apoyo buenista de la masa, que respalda la violencia del ofendido incondicionalmente, haciendo uso de una ceguera a la que creen bondad.

Todos aquellos que tenían por costumbre pensar y denunciar sin complejos los problemas sociales y políticos reales de nuestro entorno, hoy deben ir disculpándose por cada verdad que dicen, (aunque la digan con infinita ternura), porque a cada paso aparecen los ofendidos, esos que siempre se apañan para encontrar el hueco por donde colarles una ofensa.

La ofensa es la táctica perfecta para evitar cualquier verdad. Pruébalo. Verás cómo despista y cambia rápidamente el foco. Practica ofenderte por cualquier verdad que te ataña y te obligue a repensarte y automáticamente verás como el responsable pasa a ser el otro.

Aquellos que antes solían hablar, han escarmentado y hoy permanecen callados o haciendo eco del colectivo de los continuos ofendidos, porque la prioridad para todos es seguir “pareciendo buenos”, aunque fomentemos con nuestra aprobación  la proliferación de la injusticia.

Un filósofo me comentó una vez:

_”Desgraciadamente, frente a cada situación yo tengo sólo dos opciones: o ser bueno o ser inteligente. Estas son las dos divisiones básicas que existen en mi vida”

_… “Y mira que he intentado ser bueno de todas las formas posibles, pero la inteligencia nunca me lo ha permitido”_

_”La falsa bondad y la aprobación ajena son dos cosas que se mantienen indefectiblemente unidas, pero las dos han estado siempre muy lejos de mi.”

Sin embargo,  yo siempre observé  bondad en esa inteligencia suya, que con una extraña valentía miraba sin recelo la realidad, arriesgándose aún a la soledad más demoledora, mientras los demás seguíamos eligiendo la seguridad que otorga la compañía de la indiferencia.

JR

“Los ofendidos siempre se apañan para encontrar el hueco por donde colarte una ofensa” JR

“EDUCAR LA MIRADA”

“Se podría decir que al educar estamos repartiendo ojos, porque la Educación será la mirada con la que un ser humano abordará a su entorno y a sus semejantes”. JR

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Cuando observo con qué rapidez cambia el mundo en todos los aspectos, me asombro viendo cómo el ser humano va cambiando también con él. Me pregunto si es el mundo el que ha cambiado, o si ha sido una mirada diferente sobre las mismas cosas, la que ha cambiado al mundo.

Reflexiono sin cesar sobre la importancia que ejerce la educación en nuestros hijos y en cómo ésta es también un arma de doble filo.

La educación adquiere una importancia crucial y a la vez particular en cada cultura porque es la encargada de moldear la mirada con la que las personas de un determinado ámbito mirarán al mundo.  Este es el punto en donde se vuelve imprescindible decidir qué clase de educación daremos, de acuerdo al tipo de persona que querramos motivar.

Si pensáramos sobre aquello que estamos dando al educar, tomaríamos conciencia sobre cómo lo estamos haciendo y de la gran responsabilidad que hay detrás de la Educación.

Se podría decir que al educar estamos repartiendo ojos, porque la Educación será la mirada con la que un ser humano abordará a su entorno y a sus semejantes. Será la forma en la que el hombre se desenvolverá ante la adversidad y la diversidad y también la actitud que adoptará frente a todo lo nuevo que irá encontrando en los distintos ámbitos de su vida.

Una educación basada en creencias rígidas y llena de prejuicios, será sin duda un camino lleno de obstáculos para cualquier individuo que tenga que relacionarse con un mundo global y cambiante como éste y se convertirá seguramente en un camino marcado por el conflicto.

Dicen que nos pasamos media vida intentando aprender cosas y la otra mitad intentando desaprenderlas; como si una gran parte de las cosas que aprendiésemos fueran en realidad basura. Y con el tiempo, intentamos deshacernos de todo aquello que nos limita y que nos bloquea haciéndonos fracasar, en vez de habernos servido para vivir  una vida plena.

Pero desafortunadamente desprogramar una mente lleva mucho mas tiempo que programarla porque hay cosas que calan tan hondo, que se vuelven hábito en nosotros, dejándonos ciegos frente a una realidad que ha cambiado.

Todos sabemos que hay pocas cosas mas difíciles en la vida que deshacernos de los malos hábitos, porque son aquellas costumbres que el cuerpo y la mente aprenden a fuerza de repetición y que se vuelven mecánicas. Conductas que poco a poco empiezan a prescindir de nuestra voluntad y pasan a regir nuestra vida.

Un mal hábito es el fruto de muchos años de repetición y esto mismo sucede con los pensamientos y los prejuicios. Quizás por eso nos resulte tan difícil desaprender aquello que tantas veces hemos repetido sin detenernos a pensar.

Los patrones adquiridos con la educación generan una forma estructurada de mirar, convirtiendo a los distintos tipos de educación en una lente específica a través de la cual se enseña a ver de un color particular a una existencia que está llena de colores distintos.

La educación no sirve sólo para aportar conocimientos técnicos e información, sino que actúa como un moldeador de nuestra manera de ver todas las cosas de una determinada forma.

Sin embargo, la mirada que nos aporta la educación es fundamental para poder desenvolvernos en nuestra cultura y construir nuestro propio mundo, pero cuánto mas amplia sea esa forma de mirar, mejor podremos hacerlo.

Me asusta ver como en muchas ocasiones la Educación sirve para enturbiar miradas, en vez de ser usada como un generador de inteligencia.

Cuántas veces confundimos a la transmisión de creencias con educación y coartamos en los niños y en los jóvenes su capacidad de duda y de descubrimiento, dándoles supersticiones como si fuesen verdades absolutas e irrevocables.

Cuántas veces tergiversanos a la religiosidad con el sectarismo, cultivando en los niños prejuicios hacia lo diferente, que despiertan un sentimiento de superioridad frente a quien no pertenece a su grupo, en vez de darles la oportunidad de conocer a las distintas culturas, además de la propia, sus escrituras, su historia, su contexto y su época, permitiéndoles reflexionar también sobre la caducidad de todas las normas antiguas y caducas que estas culturas profesan aún en la actualidad.  Generando en los jóvenes a través del conocimiento y de la información de la que disponemos hoy, la capacidad de detectar las distintas formas en que antiguamente se manipulaba, se regía y se protegía a los pueblos primitivos de los peligros existentes y a las que hoy se necesita urgentemente erradicar.

¿Poseemos acaso la valentía suficiente como para reconocer ante nuestros niños y jóvenes que no estamos seguros de la utilidad de muchas de las cosas que hemos aprendido y de que sería útil repensarlas juntos?  O Seguiremos perpetuando y heredando la incoherencia a las generaciones futuras?

¿Les estamos enseñando que nosotros también estamos dispuestos a dudar y a seguir buscando, aunque seamos ya mayores? ¿Les mostramos alguna vez que nuestras mentes siguen vivas y que nuestros corazones están aún despiertos como los suyos?

Sería prudente enseñarles a los niños que atodos los sabios fueron siempre personas humildes, ya que sólo quien es consciente de su propia ignorancia es capaz de descubrir algo nuevo. Porque el erudito no es el que descubre, sino el que repite aquello que otros han descubierto.

El inmovilismo del profesor y el prestigio del erudito se debían a que antiguamente la distancia entre un descubrimiento y otro era tan grande, que un profesor podía enseñar lo mismo durante toda su vida sin que su veracidad estuviera jamás en duda. Pero hoy los eruditos ya no son necesarios porque los cambios se suceden tan veloces y la información sobre los nuevos avances llega tan rápido. que aquello que ayer era cierto, hoy ya es viejo.

Por eso es que los antiguos sistemas basados exclusivamente en la memoria (alumno loro), han dejado ya de ser útiles y el aprender a pensar y a repensar lo pensado se ha vuelto urgente.

Debemos también enseñar a imahibar aquello que vendrá. Aquello que aún no conocemos y que sólo una inteligencia despierta será capaz de descifrar. Los alumnos necesitan a gente que los ayude a pensar por sí mismos  y a desarrollar su  inteligencia creativa para encontrar formas diferentes de ver las mismas cosas para poder convertirlas mañana en algo distinto.

Necesitamos a gente humilde, sabia y buscadora que contagie estas virtudes a sus alumnos.

Deberíamos dejar de condenar a la duda y comenzar a incentivar esta capacidad, tan necesaria para cualquier tipo de evolución, tanto científica como humana.

¿Estamos confundiendo acaso los términos “instrucción” con “educación”?

La instrucción es aquella formación que moldea a personas según un patrón, convirtiendo al proceso educativo en una gran fábrica de mentes iguales, concebidas para funcionar de una manera determinada, sin dejar lugar para la originalidad.

¿No son acaso los jóvenes esas personas destinadas  a aportar una mirada nueva, dotada de nuevas inquietudes y de nuevas soluciones?

La ciencia nos ha demostrado todo lo que ha sido capaz de alcanzar dudando de todo. Los progresos están a la vista y los avances son la prueba perfecta de que toda observación desde un lugar diferente,  siempre ha aportado nuevas soluciones a este mundo.

Sentir que estamos educando la mirada de los nuevos ojos que tendrá el mundo debería de ser suficiente para despertar a las conciencias dormidas de los educadores: padres y profesores, porque no hay nadie que quede fuera de esta gran responsabilidad.

Es hora de hacernos responsables de la manera en que queremos que estos nuevos ojos miren al mundo y de buscar la manera de motivarlos.

Necesitamos miradas educadas en la inteligencia, en la justicia, en la diversidad, en la tolerancia y en la valentía, que sean capaces de construir puentes, en vez de seguir perpetuando barreras.

Ya no hay fronteras para aprender ni para desaprender, sólo el tiempo nos limita; pero si al irnos hemos sido capaces de dejar en este mundo a una sóla mirada libre, habremos logrado trascender también la limitación del tiempo.

JR

“La Trampa Feminista”

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_”Me siento mucho mejor con un palo entre las piernas” _ Así empezó su discurso Madonna, tras haber recibido el galardón a la”Mujer del año 2016″ y sin ser consciente de que este tipo de nombramientos, impulsan y fomentan como ejemplo a quien los recibe.

Y continuó como si nada, hablándole a mujeres que desean ser respetadas y valoradas en el mundo profesional y académico, por sus ideas y por su trabajo.

Ya nos había sorprendido a todos su fervorosa vena política a favor de Hillary Clinton, cuando prometió que si la votaban, ella les haría una felacion a todos los hombres. Por suerte se ha librado de hacerlo y quizás hayan sido las mismas mujeres, quienes lo evitaron a toda costa, votando desesperadamente por Trump para proteger a sus familias. Porque no debemos olvidar que Hillary Clinton casi pierde a la suya por algo parecido.

Cuando las mujeres inteligentes de este planeta observan este tipo de contradicciones, que se llevan por delante a todos los ideales por los que han luchado tanto, se llevan sin duda las manos a la cabeza y lamentan haber confiado a seres tan perjudiciales, algún tipo de responsabilidad.

Si Madonna es el estandarte de la mujer del año 2016 y abre su discurso diciendo que se siente mucho mejor con un palo entre las piernas, significa que todo el trabajo que las mujeres han hecho en Occidente por dejar de ser sólo un agujero para el palo, fue inútil.

El problema con el feminismo actual es que ha perdido completamente el rumbo. Se ha descarrilado de aquellas vías que guiaban a la mujer hacia un destino brillante e inteligente, para volver a enterrarnos a todas, debajo de la misma basura de siempre.

¿Qué opinarían aquellas maravillosas mujeres que lucharon por nuestro derecho al voto y por tantos otros de los que hoy disfrutamos, si hubieran oído ese discurso?

Yo estoy convencida de que al palo, se lo hubieran embocado en la cabeza.

JR