“¿Clan o Clon?”

Una cosa es pertenecer a un clan y otra muy distinta es convertirse en un clon del clan.

Todos pertenecemos a un clan desde que nacemos. Una familia,una comunidad, una afición artística o deportiva nos convierten en parte de distintos clanes a lo largo de nuestra vida.

Si bien compartimos historias y experiencias comunes con los miembros de los distintos clanes a los que pertenecemos en distintos momentos de nuestra vida, ser un clon no es parte del contrato.

La conquista de la individualidad es sin duda lo que nos convierte en individuos. Uno se diferencia del otro y se delimita; va marcando sus bordes y creando unas distancias en el proceso de “crearse” a sí mismo.

Uno no solamente se descubre a sí mismo en sus similitudes y en sus diferencias con el resto, sino que también se crea según su propio diseño.

En el proceso de “descubrirse” no está implicada la libertad porque uno descubre únicamente aquello que ya existía; pero crear, es sin duda, un proceso totalmente distinto al de descubrir.

Para crear hace falta libertad; es más, todo el proceso de “crearse” no es otra cosa, que la aplicación de la libertad en uno mismo.

Uno se aplica la libertad a sí mismo cuando se contruye a si mismo como un individuo.

En este proceso no se descubre sólo lo que uno es, sino que se decide además, como uno quiere llegar a ser.

La construcción de la identidad no es únicamente inevitable, sino también elegible, consciente y trabajada en busca de un ideal.

Si bien hay cosas que no puedo cambiar; hay también muchas otras partes de mi identidad que son producto de mi elección personal y de mi voluntad.

Actualmente, la pertenencia a determinados clanes nos obliga también a convertirnos en clones. Pero esa exigencia nos implica una renuncia a nuestra individualidad.

Pertenecer a un grupo no debería conllevarnos de ninguna manera, convertirnos en una pertenencia de ese grupo.

Toda individualidad conlleva un proceso doloroso porque diferenciarme es delimitarme y cortarme en algún punto del resto. Delimitarse es siempre soledad, ser uno es soledad.

Toda separación resulta dolorosa en tanto que al separarme quedo solo, pero en todos los casos, la creación de la individualidad resulta generalmente liberadora.

En muchas ocasiones la separación que implica el nacimiento de la individualidad es percibida por el clan como una traicion al grupo o a los valores compartidos. Por eso la individualidad conlleva muchas veces sufrimiento tanto de un lado, como del otro.

El nacimiento de un individuo duele un poco a todos; al que nace, al que se resiste a soltar y al que deja nacer. Pero vale la pena.

JR

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