«¿Explotador o Explotado?»

Hace unas semanas mi hijo consiguió un trabajo en una multinacional muy importante. Su primera reacción fue positiva y al principio se le vía muy contento de haber accedido a semejante oportunidad laboral.

Pero un par de días después de recibir la noticia, llegó a casa un poco más desanimado y diciendo que sus amigos le habían advertido de que le iban a explotar.

Como yo pertenezco a una institución de enseñanza superior, conozco bien el adoctrinamiento marxista al que todo estudiante universitario se expone al realizar estudios de tercer grado, así que decidí razonar con él algunas dudas sobre este planteamiento tan actual y cómodo, que tienen hoy los jóvenes criados en el capitalismo, y que se basa en relacionar automáticamente a cualquier tipo de actividad laboral, con una explotación.

Todo lo que sea levantarse de la cama, acabar las vacaciones, no irse de vacaciones, apagar Netflix o dejar la Playstation, implica; para esta juventud cómoda y mantenida desde el nacimiento hasta la eternidad; una explotación muy injusta.

El problema con la explotación en los sistemas capitalistas, es que todo aquel que se niega a dejarse explotar trabajando para ganarse el pan, termina inevitablemente explotando a otro, que es quien tiene que proporcionarle el sustento, con su propia explotación.

Porque para que mi hijo sea fiel a sus ideales marxistas y no sea explotado, yo debería seguir pagando sus gastos, su manutención, su gasolina, el renting del coche, lavando y planchando su ropa, pagando y cocinando su comida, haciendo su cama, pagando su seguro médico y garantizándole cada verano, unas bonitas vacaciones para descansar.

A medida que avanzaban mis argumentos, mi joven marxista se vió claramente reflejado en la postura del cerdo capitalista explotador, al que tanto él como su generación juvenil, temen con fervor.

Y entonces le pregunté ¿Ahora quién es el explotador y quién el explotado?

De más está decir que el marxista ocupa hoy su puesto de trabajo en la empresa que le contrató y con una amplia sonrisa.

El trabajo ya no le parece tan duro, la empresa tan injusta, ni el jefe tan malo.

Y es que por mucho que la universidad te devuelva a tu hijo convertido en un fiel marxista, no debemos olvidar que la última palabra, la tiene siempre el cerdo capitalista que le mantiene.

JR

«El Adiós a la Devoción»

Si hay algo que me ha sacudido estos días, fue la actitud de devoción del pueblo británico hacia su reina.

Pocas veces he visto una veneración semejante, sobre todo en estos tiempos post modernos, caracterizados por el narcisismo típico de la gente superficial, egocéntrica, envidiosa y resentida.

El pueblo británico nos ha dado a todos una lección de educación y de respeto. Y sobre todo, nos ha recordado algo que las nuevas generaciones desconocen; el poder del agradecimiento a la fidelidad, al estoicismo, a la entrega, a la responsabilidad y al deber cumplido.

Esos valores hoy están en extinción o simplemente le son desconocidos a muchos de las nuevas generaciones, que nacen y mueren para pensar únicamente en si mismos durante toda la vida.

Pero lo curioso de la devoción es que se devuelve siempre con devoción.

Y sólo aquel que se ha sentido cuidado y protegido con devoción, como se ha sentido el pueblo británico por su reina, es capaz de devolver una devoción semejante.

Mientras la prensa observaba perpleja una manifestación de cariño y de unidad a la que hoy no estamos para nada acostumbrados, los medios intentaron durante todos estos dias desprestigiar a la corona con chismes, conjeturas y juicios de valor hacia la monarquía y también hacia el pueblo británico, llamándoles entre otras cosas, colonialistas y asesinos, en pleno siglo 21.

Y mientras las observaciones se enfocaban en las nimiedades y en el chusmerio típico del que vive la prensa, para alimentar los resentimientos de la gente mediocre, el mundo se perdía lo más importante: una demostración de amor, pocas veces transmitida por todos los canales de televisión.

Los ingleses hacían filas de 20 km durante horas, de pie en la calle, para poder acceder al recinto y despedirse de su reina. Algo inimaginable en un mundo de cómodos; que hoy se relaciona, se enamora y se divorcia por Whatsapp.

Tengo que admitir que observé la devoción del pueblo británico con el desconcierto típico de un extranjero, que mira las prácticas ajenas con un asombro y una admiración, que llegan a rozar la envidia.

¡Quién pudiera hoy ser inglés para sentir una devoción semejante!

Probablemente el mundo no entenderá jamás lo que significó Isabel II para los ingleses, pero la imagen de ese adiós y de ese pueblo unido, sólo te daban ganas de ser británico.

JR

«Cuando cae el Muro»

Aparentar el papel de abierto, bondadoso, inclusivo y solidario nos hace siempre quedar muy bien, pero el problema surge cuando la oportunidad de ser abierto, solidario, bondadoso e inclusivo aparece, y ésta nos descubre en una postura totalmente contraria a aquella que tanto pregonamos.

Esto fue lo que pasó hace 2 días en algunas comunidades demócratas de los Estados Unidos.

Los demócratas se jactan de ser defensores acérrimos de la diversidad, de la inmigración descontrolada y de la solidaridad hacia el migrante, sea quien sea y venga de donde venga.

Sin embargo, cuando el gobernador De Santis de Florida les envío ayer un avión con tan sólo 50 migrantes (del millón que ha recibido Florida en lo que va de la presidencia de Biden), los lugareños de las más ricas ciudades demócratas, pusieron el grito en el cielo.

«Aquí no podrán quedarse» «No tenemos lugar» «No tenemos los recursos económicos para mantenerles» fueron algunos de los argumentos que los demócratas esbozaron desesperados y a los gritos, ante la aparición de 50 migrantes venezolanos en las zonas residenciales y ricas; en donde estos «solidarios» de izquierdas residen habitualmente o veranean en ocasiones (entre ellos Obama).

Las supuestas bondades y los buenos deseos de los demócratas de pronto quedaron expuestos de lleno. Y para sorpresa de algunos, éstos no resultaron ser ni tan buenos, ni tan solidarios como decían.

Sólo hicieron falta 50 inmigrantes ilegales, de los más de tres millones que entraron en el último año a los Estados Unidos, incentivados por las políticas de fronteras abiertas del gobierno socialista de Biden (que busca cambiar el entramado social de los Estados Unidos para conseguir los millones de votos que necesita para ganar las próximas elecciones), para quitarles el disfraz.

De más está decir, que esa misma noche, la localidad de Martha’s Vinyard, declaró la emergencia inmigratoria nacional y éstos individuos fueron trasladados en el acto, a una reserva militar.

Los «bondadosos» demócratas dicen adorar al inmigrante ilegal, pero eso sí, siempre en la casa del vecino y mantenido con los impuestos de otro.

A ellos dejarles tranquilos y construidles un muro de prisa, que lo suyo consiste únicamente en la fabricación y la repetición del eslogan buenista, tolerante y solidario, típico de la izquierda: siempre buenísimos y generosos con el dinero, el trabajo, el esfuerzo y la casa del otro.

JR

«La Transparencia Socialista»

Nos ha sorprendido a todos cómo la izquierda en los Estados Unidos (el partido demócrata) se ha convertido en menos de un año en un régimen socialista al mejor estilo de Chávez en sus comienzos.

Muchos son aquellos que vieron en Biden a un señor centrado y dispuesto a unir a un país políticamente divido; sin embargo, su desastrosa gestión se ha focalizado en intensificar la división, hundir al país económicamente, humillarlo militarmente y sumirlo en una inflación que no piensa ceder en los próximos años.

Hoy intenta de cualquier manera darle la vuelta a la intención de voto del pueblo americano, a base de subsidios que lo único que harán es incrementar más la deuda y la inflación a sus ciudadanos; que por cierto están experimentando la inseguridad en todas sus versiones.

La delincuencia ha aumentado en este último año de manera escandalosa en los Estados Unidos; los robos, los asaltos y los asesinatos a ciudadanos a cualquier hora del día son cotidianos en ciudades como Nueva York, New Orleans y San Francisco etc, y es difícil encontrar a alguien que hoy se mueva tranquilo por esas ciudades, gobernadas por las izquierdas y en donde el criminal es tratado como víctima y la víctima como la escoria que paga impuestos.

Ayer la transparencia hizo su aparición en el informe del FBI en donde se da la explicación sobre el allanamiento de Mar a Lago ( domicilio privado de Trump) hace menos de un mes.

La transparencia del FBI se parece a un código de barras, y han dejado claro que trabajan en concordancia y para el gobierno de Biden y de toda la izquierda desde hace muchos años. Tanto el oficial del FBI que llevó a cabo el allanamiento, como el juez que firmó la orden, son conocidos donantes del partido demócrata. ¿Casualidad?

El documento presentado el Viernes es la viva imagen de la transparencia de la que presumen en sus discursos todos los gobiernos socialistas actuales.

Un manuscrito de 38 páginas que gira en torno a rayas negras y lo poco que queda sin tachar, es palabrería sin sentido. Párrafos enteros alegando que los documentos no estaban ordenados al estilo de Mary Kondo y demás estupideces que ridiculizan aún más un allanamiento de por sí malintencionado y tendencioso e ilegal.

La imagen del documento es la representación de la oscuridad demócrata; que va desde la corrupción al espionaje y del delito a la censura, en todas sus variantes.

Estos personajes siniestros de la izquierda nunca dicen nada con claridad más que las amenazas; no hay más que ver las conferencias de prensa de la portavoz del gobierno de Biden, perdida siempre en palabrería vacía y bien sonante, esa que nunca niega ni confirma, ni dice ni contesta, a nada de lo que se le pregunta.

A Biden, últimamente no se lo ve más que de vacaciones, tomando helado, cayéndose de la bicicleta, balbuceando palabras sin sentido, saludando a hombres invisibles o acusando de fascista a todo aquel que piense votar al partido republicano.

Y siempre con cara de estatua rígida por el botox, enfermo y enfadado porque las encuestas le muestran que la gente ya no le cree y no le quiere. Contestando con insultos y malos modos las preguntas que le incomodan y que no están escritas en el pronter con letra 3 XXL.

Este pobre anciano no sólo necesita descansar, sino retirarse de la política, en donde no se le conocen más que escándalos sexuales, capítulos de corrupción y patologías familiares diversas, que el FBI se viene ocupando muy bien de esconder y de hacer desaparecer sin pasar por la justicia, igual que hicieron con Hillary Clinton.

A veces una imagen nos dice más que 38 páginas de palabras tachadas. Y nos permite entender muy rápido lo que significa la transparencia para algunos.

Ojalá el pueblo americano nos dé en Noviembre una lección de inteligencia, de reacción a tiempo, de valentía y de libertad y que su freno al extremismo de la izquierda y a la corrupción de Washington DC, sea una luz de esperanza para todos.

JR

«Extrañas Coincidencias»

Se dice que Stalin tenía el sentido del humor típico de los tiranos. Y cuando se encontraba con algún amigo que hace tiempo no veía. lo recibia con un saludo cariñoso :»Estás aquí ¿Es que aún no te hemos arrestado?» Le decía con tono soberbio y jocoso.

Imagino no solamente la cara del amigo frente a semejante broma de mal gusto, sino también su ropa interior. Dicen que más de uno, al estar frente a este ser malévolo e impredecible fue incapaz de contener esfínteres.

Comentarios de tirano hay muchos en la actualidad norteamericana y europea y por supuesto en Sudamérica, en donde la ultraizquierda comunista avanza a pasos agigantados en casi toda América del Sur.

Un comentario muy parecido al de Stalin lo vimos hace un día en la Argentina en boca del presidente Fernández; que advirtió en televisión a un fiscal que no se suicidara; como aquel último fiscal que se atrevió a imputar a la actual vicepresidenta Cristina Kirchner y que terminó asesinado por los propios custodios que le impuso el jefe de seguridad del estado; el mafioso Aníbal Fernández e increíblemente también hoy, el actual jefe de seguridad del estado; ( ¡no se asuste! porque esto sólo pasa en los países en donde la izquierda se carga la justicia)

La finalidad de estudiar Historia no es el lucimiento personal, ni la capacidad de recordar fechas y nombres de batallas de memoria; sino adquirir la habilidad para reconocer los mismos eventos, las mismas tácticas, los mismos patrones y las mismas políticas de antaño en el presente. Es decir, aprender algo.

Pero si tus estudios universitarios de Historia aún no te ayudan a ver ninguna similitud con la actualidad, ni con mayor claridad los eventos contemporáneos, quizás sea hora de dedicarse a algún otro hobbie más decorativo.

Lo increíble de estas nuevas generaciones tan formadas y eternamente universitarias es que no relacionan la información histórica que reciben con ninguna de las realidades que viven hoy. Recopilan datos y archivan pero no comprenden ni conectan nada. No ven similitudes ni patrones políticos similares ni en el pasado,ni en los países vecinos.

La ceguera es tan intensa que Sudamérica no ve siquiera la Venezuela contemporánea que tiene al lado y sigue votando a la izquierda.

La imbecilidad de la generación con más acceso a la información y a la educación en la historia de la humanidad, es realmente alarmante. Su excusa son las horas que pasan, víctimas de las redes sociales, creadas para mantenerles frívolos, imbéciles y distraídos.

El proyecto socialista avanza en toda América y en Europa a una velocidad alarmante. Y las políticas socialistas stalinistas se reproducen sin disimulo. El odio al capitalismo, la sustitución del mercado por el plan o subsidio, la expropiación de la propiedad privada con fines «sociales» y el control del estado que va aumentando de tamaño a medida que el socialismo avanza.

El control del estado y el comunismo son hermanos siameses, es imposible separarlos. Cuanto más socialismo, más control, más inspectores de Hacienda o impositiva y más inteligencia trabajando para el tirano de turno.

Hoy en día ver a un oficial del FBI es como encontrarse con Don Corleone. No sabes qué delito va inventarse para allanarte la casa y quedarse con las tangas de tu mujer.

Biden instauró la semana pasada la incorporación de 86000 nuevos inspectores de Hacienda o IRS para perseguir sin lugar a dudas, a todos los ciudadanos que no comulguen con sus políticas y con su ideología socialista. El socialismo es así, o estás con la ideología o te auditamos todos los días.

Pero Europa no se queda atrás en socialismo. En Dublín el gobierno expropió los «Guest Houses» a ciudadanos que vivían del hospedaje turístico para ofrecer esas viviendas a okupas y refugiados.

La Historia no está tan lejos como pensamos. La usurpación de la propiedad privada está sucediendo en Europa hoy, con excusas humanitarias iguales a aquellas excusas humanitarias que utilizó el socialismo de Stalin para expropiar las propiedades y las tierras en Rusia.

El comunismo en Rusia se instaura como una » necesidad» de modernización de la sociedad. Se expropia y se estatiza toda empresa privada, no como castigo, sino como algo fundamental para la realización del proyecto de la ideología.

Lo mismo que ahora nos sucede con la vida eco_ verde. No es para privarte de tu libertad que te la quitan, sino para salvar el planeta.

Estamos viviendo actualmente el proyecto de la ideología verde que no es otra cosa que el mismo comunismo de Stalin pero disfrazado de humanitarismo verde y solidario.

«No poseerás nada pero serás feliz» es el lema del comunismo verde. Luego no digas que no te lo avisaron. No te sorprendas ni digas que te engañaron. Te lo dijeron bien claro: comunismo puro y duro, pero vestido de verde.

Lo mismo decia la ideología de Marx; aunque la felicidad o libertad que vaticinó que produciría el comunismo como resultado, no fue ni tan feliz ni tan libre.

La ideología comunista de Stalin esclavizo a 100 millones de personas y asesinó a muchos millones en la unión soviética. Así de «necesaria» fue la ideología y así de feliz resultó.

Stalin, Hitler, Mao, Maduro, Kishner, el foro de San Pablo, Soros, China y el foro económico mundial coinciden en mucho más de lo que tú te imaginas.

JR

«La Cruzada mundial contra el Antibiótico»

No fue hasta el 1928 que Alexander Fleming, profesor de bacteriología del Hospital Saint Mary de Londres, descubrió el primer antibiótico auténtico, la penicilina. Luego, y a lo largo de los años, fueron muchas las variantes que se encontraron para combatir distintos tipos de bacterias.

Pero hoy en día, conseguir cocaína en Madrid es mucho más fácil que conseguir un antibiótico sin receta.

Hace unas semanas le comenté a un médico conocido que llevaba tres días tomando amoxicilina por un resfriado que se me había complicado e ido a los bronquios. Cuando se enteró de que me automedicaba, su cara pasó de tostada a blanca pálida. Y me regaló una mirada de espanto, de esas con las que uno mira a un asesino serial en un juicio.

«Hubo un caso en los Estados Unidos, en donde una mujer mayor murió de una neumonía porque los antibióticos ya no le hacían efecto» me comentó intentando contagiarme su histeria y tratando de inculparme por el caso americano.

Parece ser que gente como yo, que utiliza un antibiótico cada 2 años en caso de necesidad, somos ahora los culpables de la muerte de esa mujer mayor en los Estados Unidos, a quien por su edad o su inmunodeficiencia los antibióticos no le hicieron el efecto esperado.

¿Un caso? Le contesté yo. Pues eso demuestra que no hay motivo alguno para preocuparse.

Sin embargo, yo conozco el caso de mi hija que con tres años terminó ingresada por una neumonía que le causaron los médicos que se negaron a darle un antibiótico a tiempo.

Recuerdo estar cada día en urgencias con una niña que volaba de fiebre. Me daban un Paracetamol en jarabe y me mandaban a casa. El día número 9 me negué rotundamente a irme de allí sin que le hicieran una placa y ahí fue cuando la ingresaron por neumonía de urgencia, para finalmente inyectarle altas dosis intravenosas de antibióticos durante 12 días.

También tengo un caso cercano en la familia en donde a una mujer embarazada con una infección de garganta, se le negó el antibiótico por estar embarazada, fue entonces que la infección fluyó por la sangre llegando al feto y provocándole al bebé daños neurológicos permanentes e irreparables.

Yo no entiendo muy bien vuestra tremenda aversión al antibiótico, ni tampoco vuestro profundo fanatismo hacia las vacunas del Covid, esas que provocan ataques cardíacos a deportistas, enfermedades cutáneas y todo tipo de cosas que se les ha mandado ocultar y archivar como «caso aislado».

¡Si!esas 5 dosis que no previenen el covid en absoluto y que no se parecen en nada a las antiguas vacunas que una vez puestas, no dejaban que cogieras la enfermedad en la vida. Hoy no conozco a nadie que no haya pasado 2 o 3 veces el covid con todas vuestras maravillosas dosis.

Pero los casos y las patologías consecuencia de las vacunas del Covid, parecen no preocuparles a los médicos, al menos no tanto como el caso del antibiótico de los Estados Unidos que les desvela por las noches.

Entiendo que el negocio del Covid es redondo. Reducción de población improductiva, economizar en pensiones y ecología total. Todo muy verde, como siempre. Porque cualquier cosa que sea verde, el pueblo se la traga sin protestar ni hacer preguntas. Si es por el planeta, todo vale.

Y así seguimos creando más dependencia del gobierno aún. Que una dosis, que dos dosis, que tres, que cuatro, que cinco. Y no os olvidéis del pase nazi reglamentario, ese que ahora parece ya no ser indispensable en el aeropuerto, aunque la planta de Covid del hospital siga llena.

¡Cómo echamos de menos a Fleming!

Curiosamente, a pesar de la aversión actual al antibiótico, durante el «virus» del Covid te recetaban azitromicina por teléfono y sin mirarte siquiera la garganta.

Es llamativo como para algunas cosas la vara de medir cambia rápidamente, luego de la barra libre de azitromicina durante el Covid, parece que los culpables de que en un futuro los antibióticos no funcionen seremos nosotros, los pacientes que no pisamos las consultas.

Siempre el mismo juego perverso que nos hacen con su negocio verde. El culpable de todas las desgracias que ellos provoquen serás tú.

Y aguanta… porque es por el planeta; el nuevo Dios de la élite mundial, y que se usa en el siglo 21 para el control y el dominio total de la población. ¿Quién osa cuestionar algo si es por el planeta? ¡Cuidado!

Quien ose cuestionar lo que digan los profetas del planeta, irá directo a la hoguera o en su falta, a los incendios que provocan los ecologistas en California.

Uno ya no desconfía solamente de los políticos lamentablemente, sino también ahora de los médicos, que en su mayoría se han vuelto tanto o más corruptos que los políticos. Porque la medicina se ha vuelto un negocio.

En la antigua China los médicos sólo percibían su paga cuando sus pacientes estaban sanos. En cuanto los pacientes se enfermaban los médicos dejaban de cobrarle a ese paciente y trabajaban gratis para intentar curarle.

El trabajo por el que se pagaba a un médico era el de preservar la salud. ¡Cuánto han cambiado hoy las cosas!

Desde el día del ingreso de mi niña en el hospital nunca más fui a una urgencia con ninguno de mis hijos por nimiedades y ninguno, nunca más, tuvo que ser ingresado por una infección bacteriana y todo gracias a mi stock de antibióticos en casa y a estudiar los cuidados básicos de medicina que deberían estudiar todos los padres.

En vez de mirarme mal, deberían estar agradecidos de que todavía algunas personas sepan curarse solas las pequeñas cosas y demos tan poco trabajo al sistema sanitario.

Hoy los médicos se quejan de que las consultas están desbordadas pero así será y será cada vez peor: y es que los pacientes, hoy necesitan una receta para todo, desde un jarabe para la tos hasta un Ibuprofeno de 600mg.

Hemos llegado al colmo del control y de la dependencia, tanto que los nuevos padres de hoy, no saben ni limpiar los mocos al niño sin asistencia y dirección del pediatra. ¡Suerte que aún nos quedaron algunas abuelas después del Covid!

(Aunque muchas abuelas teman aconsejar con los remedios de toda la vida a estos jóvenes adictos al dominio del pediatra.)

Hoy todo hay que consultarlo, para todo hay que pedir permiso y solicitar una carta documento. Mientras tanto, la cocaína circula sin pagar IVA y la consigues a la vuelta de la esquina en todos los barrios.

Y si verdaderamente en unas décadas los antibióticos conocidos no fueran capaces de combatir las bacterias, puede que sea tiempo de crear uno mejor.

¡Pero por favor, que no sea tan efectivo como las vacunas del Covid, ni como vuestras energías renovables!

JR

Madrid: cerrado por fiestorro OTAN

Los telediarios del mundo entero nos atiborran con imágenes de la cumbre de la OTAN, que más que un trabajo serio, se parece más a un banquete romano mezclado con carnaval carioca.

Los banquetes y los fiestorros no cesan estos días en Madrid; mientras sus ciudadanos están bloqueados, blindados por aire y tierra para que los jeques de los países miembros se muevan con soltura y seguridad junto a sus ordas de guardaespaldas armados hasta los dientes, para protegerles de las amenazas que supone ser tan poderoso en un mundo de plebeyos, que aunque lo hayan olvidado, son quienes pagan ésta y todas sus fiestas.

Mientras Jill Biden celebra su fiestorro personal en la embajada de los Estados Unidos con una oleada de cantantes famosos en vivo y compra alpargatas en el barrio de Salamanca, cortando toda la circulación de la cuidad, en los Estados Unidos la inflación ha pasado los índices del 9 por ciento y sufre la peor crisis económica desde 1940.

Pero lo importante es celebrar, subir las fotos felices en Instagram y hacerle creer a los madrileños que son los anfitriones de la élite más poderosa del mundo, esa mantenida con los impuestos del pueblo, porque no nos olvidemos de que todos estos celebres personajes, antes de entrar a chupar del estado; eran gente sencilla, sin ningún logro personal y sin ninguna fortuna.

Hoy sin embargo, cenan en el Museo del Prado, bailan en las embajadas y llegan en sus jets privados para luego darnos lecciones de ecología, de resiliencia, de conciencia ambiental, de la criminalidad intrínseca en ser portador de armas de defensa personal y de cómo es importante reducir el gasto del ciudadano para no sentir la subida de la hiperinflación que ellos mismos generan con sus excesos en fiestas, en seguridad, en viajes de larga distancia, en hoteles de lujo y en todo su «ecológico»gasto público.

Si su abuela le había dicho alguna vez que uno enseña con el ejemplo, tenga claro que ninguno de éstos ha tenido una abuela cómo la suya, ni tampoco vergüenza.

Mientras tanto usted debe elegir entre ir al trabajo o ir al supermercado porque debe ahorrar gasolina, ya que los precios no cesan de subir cada día un poco más, desde hace 6 meses.

Por supuesto que usted repite el mantra que le enseñaron de que la culpa de todo la tiene Putin y que la guerra es muy cruel y muy dura; y que usted debe ser compasivo y solidario y aguantar la inflación sin quejarse porque mucho peor que usted, está Zelennsky en Ucrania. Así que déjese de pancartas y siga pagando el impuesto al pobre.

En fin, que esta guerra se parece mucho a la guerra de Gila; porque se abre y se cierra según la conveniencia. Si hay show ese día, Zelennsky cierra la guerra, se pone el esmoquin y está listo para mostrarse, hacer la gala, recibir premios y dar discursos humanitarios.

Yo nunca he visto al frente a un comandante tan versátil, ni a una audiencia tan estúpida, salvo aquellas que aclamaron siempre y al unísono la llegada de sus líderes totalitarios.

Pero no seamos aguafiestas ni envidiosos y dejemos disfrutar a la élite que se merece un descanso, porque entre sus guerras organizadas y sus pestes fabricadas, llevan años ocupadísimos intentando reorganizarnos el mundo y meternos miedo de todo.

Ninguno de ellos manejó siquiera una pequeña empresa ni un quiosco en su vida, pero desde que están a cargo del futuro de la humanidad se sienten filosofos, científicos, economistas, empresarios y gestores infalibles.

Y es que manejar un quiosco es mucho más complicado que dar discursos ecofriendly y jugar a ser un hipócrita humanitario. ¡Así cualquiera!

Si su hijo le pregunta este verano porqué no se va de vacaciones o por qué la compra del supermercado es más acotada que la semana anterior, háblele de la subida del gasto público y de que siempre hay alguien que paga las guerras y también las fiestas. Y casualmente, son siempre los mismos.

JR

«Igualar para el Fracaso»

La izquierda y su cansina cantinela sobre la igualdad, produce únicamente igualdad en el fracaso.

Lamentablemente y aunque no nos guste admitirlo, no somos iguales y nunca lo seremos; hay talentos y capacidades distintas y variadas allí por dónde miremos y aunque intentes igualarlo todo, hay dones que ni con trampa y gancho consiguen emparejarse.

Estos días vivimos las pruebas de selectividad de los jóvenes europeos; a quienes a pesar de tanta cantinela equitativa, no se les trata para nada igual.

Los exámenes de Madrid no son iguales a los de Murcia o a los de Canarias y el motivo es que se intenta facilitar el ingreso a las universidades de los menos preparados.

Se les exige mucho a los jóvenes madrileños y muy poco a los de otras comunidades autónomas, para intentar igualar la deficiencia de muchas comunidades en el nivel académico,cuando en realidad, debería impulsarse una mejor preparación en dichas comunidades.

Toda esta nivelación de la desigualdad suena muy bondadosa y caritativa en teoría, pero la realidad ha demostrado ya en los Estados Unidos; que aquellos que ocupan plazas que les quedan demasiado grandes; no solamente dejan la carrera en los primeros años de universidad sin llegar a graduarse, sino que bajan el nivel de enseñanza de toda la institución, que ya no puede seguir los antiguos temarios porque la mitad del alumnado no está capacitado para seguir las clases, ni para mantener los niveles de lectura y de aprendizaje.

El problema del fracaso de la enseñanza pública es que niega la diferencia e intenta igualar siempre hacia abajo. Lo público deja entonces de buscar el esfuerzo y el trabajo, para igualar al resto con el peor de la clase. No vaya a ser que el peor alumno se ofenda, estudie o se frustre y se tire por la ventana al sentirse discriminado.

Por supuesto que estas políticas tan caritativas se pagan más tarde a nivel país; porque el futuro de un país es la preparación de su gente. Y especialmente la de su gente capacitada y apta.

Hoy escuchaba en la radio que se harían pruebas especiales para que la comunidad de jóvenes discapacitados mentales pudiese también ocupar plazas en la universidad pública. «Ellos también tienen derecho a ser universitarios» afirmaba el comentarista haciéndose el justo y el bondadoso.

El problema es en realidad que cada plaza que ocupa aquella persona de una minoría en inferioridad de condiciones es una plaza menos para el inteligente y el capacitado.

Habrá que acostumbrarse a este nuevo mundo en donde todos se merecen lo mismo, pero únicamente por ser menos que otro.

Antiguamente el que merecía más era porque se lo había ganado con esfuerzo, talento y trabajo, pero hoy hablar de meritocracia es una mala palabra.

En unos años los potenciales Elon Musk estarán lavando platos en una cocina mugrienta de nueva York porque no habrán encontrado plaza en la facultad de ingeniería, mientras a usted le construye puentes un acomodado de alguna minoría, pero sin ningún talento.

Miraremos las obras de los talentosos de antaño, como pasaba con los pueblos de la Edad Media que miraban Grecia, Roma y Egipto con asombrosa perplejidad. Destruían todo y nada podía repararse porque el conocimiento había muerto también con los egipcios, con los griegos y con los romanos.

El problema con el conocimiento es que cuando no crece, retrocede.

Estamos entrando en una nueva Edad Media, en donde el talento y el pensamiento estarán prohibidos, serán racistas, xenófobos, machistas y no lograrán jamás ocupar plaza en la universidad.

Hace poco una compañera me daba consejos para obtener la financiación de un emprendimiento. Me decia que yo no debia sacar a relucir mis talentos en la solicitud, sino que por el contrario, debía enfocarme en exponer mi pertenencia a las minorías.

A nadie le importa ni tu proyecto, ni que seas capaz o inteligente, sino que seas negro, indígena, discapacitado, trans, refugiado, inmigrante, mujer golpeada y ex convicto.

El futuro que nos espera es un abanico de equidades absurdas y perniciosas, muy igualitarias en teoría y muy injustas y poco prometedoras en la práctica.

Esta nueva equidad anula el progreso porque en su enfermo afán de incluir a todos en todos lados, termina nivelando para abajo y excluyendo a los talentosos en pos de la inclusión de aquellos que no están capacitados.

Muy pronto miraremos la torre Eiffel, el Empire State, Space X o el Óculo de Calatrava y creeremos firmente que han sido construidos por seres extraterrestres.

JR

«La Redistribución de la Miseria»

Todos sabemos que la base de los partidos de izquierdas está cimentada en la redistribución de la riqueza. El odio a los ricos y a los empresarios componen casi todos los eslóganes de campaña, desde » tax the rich» hasta «equity should be the norm».

La actual obligación a la equidad impone por supuesto la obligación de aquel que produce a distribuir equitativamente el fruto de su trabajo entre aquellos que no trabajan, sin imponer en aquellos que reciben, la misma equidad en la responsabilidad y en el esfuerzo para conseguir esos frutos.

La nueva equidad consiste en gozar de los mismos privilegios, pero bajo ningún punto de vista, la de compartir los riesgos ni las obligaciones que exigen dichos privilegios.

Hecho que convierte a la equidad en una «pseudo equidad», que funciona sólo para la parte que a mí me conviene.

Lo contradictorio en las política de izquierdas es que consisten en oprimir al productor en pos de la redistribución de la riqueza.

Pero si no dejas producir ni generar riqueza al productor ¿Qué es lo que vas a repartir?

La aversión actual a la riqueza condena principalmente a todos aquellos que dependen de esa distribución y les condena a recibir miseria.

Un país sin incentivos a la riqueza, termina siempre repartiendo miseria. Y no solamente a nivel material, sino también a nivel humano.

Cuando no se incentiva el capital humano; que no es otra cosa que la capacidad que tenemos cada uno de nosotros para producir nuestro propio sustento, se atrofia la capacidad de generar riqueza.

Y el pronóstico se vuelve dramático porque de una crisis se sale, si tienes un pueblo preparado y trabajador; pero sin ese capital humano, generar cualquier capital resulta imposible.

Muchas son las miserias que nos aquejan en estos tiempos; entre las que se encuentran las miserias morales. Y hemos tenido recientemente en televisión el espectáculo sobre las miserias morales del juicio de Heard y Johnny Deep.

Casualmente los ricos son los únicos que pueden defenderse de las difamaciones y de los abusos a los que determinados movimientos de izquierdas exponen a muchos ciudadanos. Y pueden hacerlo, gracias a que tienen el capital y la valentía para afrontarlo.

La riqueza da ese poder: el poder de defenderte de cualquier tipo de abuso.

Por eso no es aconsejable que la riqueza esté instalada únicamente en el gobierno. Cuando el gobierno es el único rico, se vuelve un dictador, porque tiene todo el poder por sobre los ciudadanos.

Desgraciadamente esa es la finalidad de estos gobiernos: acaparar la riqueza y junto con ella todo el poder.

Lo que deja al ciudadano en una posición de sumisión e indefensión total.

Te convencen de que empobrecer a los ricos será tu solución, pero el resultado es justamente el contrario. Sin ricos te quedas en manos del gobierno. Y totalmente deprotegido.

No creas que se trata de distribuir la riqueza, sino de acaparar el poder.

Buscan desarmarte, empobrecerte e ir quitandote tus derechos uno a uno y convenciendote de que es por tu bien y por una buena causa.

Sin capacidades para generar tu propio sustento dependerás en todo del gobierno.

Tu inutilidad, tu desprotección y tu dependencia serán el resultado de la destrucción del capital y de la redistribución de la miseria.

JR

«El Lado Oscuro de Davos»

Llegó Mayo y con él la nueva reunión del Imperio del mal, que se ha dado cita en Davos para hablar de más medidas de control, nuevas restricciones y pandemias y por supuesto, de ecología; mientras llegan los líderes gubernamentales y multimillonarios junto a sus guardaespaldas provistos de armas de asalto y en jet privado.

Como puede apreciar, todas las normas eco- friendly rigen únicamente para usted.

Usted tendrá que olvidarse del coche y de la calefacción, se le hará un rastreo de huella de carbono permanente y personalizado; y si viaja será rastreado y se debatirá por qué viaja, cuánto viaja, cómo viaja y seguramente también se le controlará si come y caga cómo y cuando Davos le ordena.

El nuevo Imperio del mal detesta las soberanías y todo aquello que proteja las libertades individuales de los ciudadanos, razón de más para suprimirlas lo antes posible y hacer que todo dependa de la organización mundial de la salud, esa que tanto éxito tuvo con el bulo del murciélago mal cocido de Wuhan.

Un grupo de viejos decrépitos, feos, ricos y degenerados, entre los que se encuentran Bill Gates, Schwab y Soros componen la nueva élite del mal que dirigirá nuestra vida, fabricará nuevas vacunas para nuevas pandemias y nos encerrará a la carta y en nombre de una nueva y única autoridad que operará en nombre de la salud mundial.

Creará también nuevas normas ecológicas para tenernos a todos cada vez más pobres, dependientes y siempre controlados y muertos de miedo.

Mientras estos eco- gurús aficionados a las fiestas y orgias con menores de edad nos van marcando el nuevo orden y el camino a seguir, a usted le tienen distraído entre inflación, trámites, guerras organizadas, impuestos y nuevos formularios que debe rellenar hasta para tirarse un pedo.

Estos intelectuales del mal van diciéndonos a la cara y sin disimulo que aunque nos duela un poco el proceso de transformación, todo será por nuestro bien.

Y así es como el inocente se deja violar por la élite de «intelectuales» poderosos de izquierda, que propone eliminar las diferencias económicas con un eco- comunismo global, que nos venden como única solución a la prefabricada «inminente extinción del planeta».

Olvidando que ellos amasaron sus grandes fortunas gracias al capitalismo y al libre mercado y los politicos ladrones, lo hicieron gracias al voto democrático.

Pero para nosotros, la solución que nos dan es un comunismo verde y digitalizado, en el que ellos son por supuesto el estado capitalista que factura y controla, mientras nosotros participamos del experimento eco- com.

Ellos te sodomizan mientras te prometen un mundo más verde y sostenible. Digamos que el experimento nazi se ha superado en el siglo 21. La nueva eco- eugenesia mundial se está organizando en Davos.

Mientras usted busca una manta vieja para pasar el invierno o el abanico de la abuela para afrontar los calores del verano con dignidad ecológica, los hoteles cinco estrellas de Davos encienden todas las luces y sus cocinas todos los fogones, listos para las cenas de lujo de los eco-gurus, a quienes les importa un bledo que usted haga malabares para hacer la compra del supermercado, que le sube un 20 por ciento los precios cada semana.

Y mientras aprecia desde la tele todos los lujos que se da el Imperio del mal con sus impuestos, va dándose cuenta poquito a poco, que ser verde cuesta; pero ese coste sólo lo pagan algunos.

Mientras los intelectuales del mal lo pasan pipa, usted recicla, vende el coche, apaga la calefacción y aguanta estoico la inflación; y cuando le asaltan en el metro de Nueva York ruega que la muerte le pille confesado y desarmado; no vaya a ser que además, le acusen de incitador o de agresivo por tener un arma para defenderse y termine haciéndole daño al pobre asesino; que es un asesino por culpa de usted.

El plan es que usted se mantenga siempre verde, desprotegido y con mascarilla, no vaya usted a pasar por negacionista de ultraderecha.

Obedecer y aguantar lo que venga es parte del plan del nuevo orden mundial. Control y sumisión es hoy un tema de salud pública. Y el perfeccionamiento global es la nueva eugenesia nazi que ahora se llama » eco».

Y no se espante, porque todo es siempre con las mejores intenciones, igual que en 1939. Por el bien de la humanidad.

En fin…mientras Darth Vader organiza nuestra nueva vida de esclavos con sus socios en Davos; usted vaya preparando la FP2 que Gates ya anunció que después del mono viene el leopardo y otras nuevas pandemias de control que el imperio del lado oscuro ya le tiene organizadas, para ofrecerle a usted, siempre un mundo mejor.

JR